Alan Parsons celebra medio siglo de Tales of Mystery and Imagination ante cerca de 10 mil personas en Guadalajara
A cinco décadas de la publicación de Tales of Mystery and Imagination, Alan Parsons regresó a Guadalajara para presentar en vivo el álbum que marcó el comienzo de su trayectoria como solista. El músico e ingeniero británico llegó a la Arena Guadalajara el pasado 23 de octubre con una producción dedicada a esta obra conceptual, inspirada en los relatos de Edgar Allan Poe, y un repertorio que también recorrió distintas etapas de su carrera.
Cerca de 10 mil personas se dieron cita para presenciar el espectáculo, parte de la gira conmemorativa por los 50 años del disco, que en México llevó por nombre The Show Must Go On. La presentación significó el reencuentro del público tapatío con Parsons después de casi once años sin verlo en la ciudad, en una noche que tuvo como eje una de las producciones más representativas del rock progresivo de la década de los setenta.
Antes de desarrollar su propio proyecto musical, Parsons ya había construido una trayectoria importante en la industria discográfica. Su trabajo en los estudios Abbey Road, en Londres, lo llevó a participar como ingeniero de grabación en The Dark Side of the Moon, de Pink Floyd, una experiencia que contribuyó a consolidar su reputación detrás de las consolas. Posteriormente participó en distintas producciones y colaboraciones que dieron forma a su particular visión del sonido, antes de emprender el camino que lo convertiría en uno de los nombres reconocidos del rock progresivo.
Actualmente, el músico también trabaja en nuevas ediciones de sus álbumes clásicos, algunas de ellas en formatos de colección que incorporan mezclas Dolby Atmos. Entre estos proyectos se encuentra precisamente Tales of Mystery and Imagination, cuya celebración ocupa el centro de esta gira internacional.
Para llevar la producción al escenario, Parsons estuvo acompañado por una banda integrada por P.J. Olsson en la voz, Danny Thompson en la batería, Guy Erez en el bajo, Tom Brooks en los teclados, Todd Cooper en saxofón y voz, Dan Tracey en guitarra y voz, y Jeff Kollman en guitarra principal y voz. La distribución del escenario permitió que cada músico tuviera espacio para desarrollar sus interpretaciones, mientras Parsons permaneció en una plataforma elevada hacia la parte posterior.
Durante el concierto, el músico británico permaneció sentado, una condición relacionada con los problemas de salud que lo llevaron a posponer la gira por México, originalmente programada para febrero. A pesar de esta circunstancia, la presentación mantuvo su desarrollo con el respaldo de una banda que asumió buena parte del despliegue instrumental y vocal, respetando los arreglos y las atmósferas que distinguen las composiciones de Parsons.
El repertorio incluyó la interpretación de Tales of Mystery and Imagination en su totalidad, además de canciones pertenecientes a otros momentos de su discografía. “Time”, “Damned If I Do” e “I Wouldn’t Want to Be Like You” formaron parte de una selección que permitió recorrer diferentes etapas de su carrera, antes de llegar a los momentos más esperados de la noche.
“Eye in the Sky” y “Games People Play” quedaron reservadas para el cierre, acompañadas por la respuesta de los asistentes, que reconocieron cada interpretación con ovaciones y acompañaron algunas de las canciones. Así concluyó una presentación que reunió cinco décadas de historia musical y permitió escuchar nuevamente en Guadalajara el trabajo de uno de los creadores fundamentales del rock progresivo.
