Clayface, el body horror llegó a DC Studios
Cuando se anuncia siempre una película sobre un villano de algún superhéroe, los más puristas del cine y de los cómics retenemos el aire. Se tiene una tendencia a la mala de crear films spinoff del personaje principal, las cuales casi siempre terminan en bodrios y muy, peor muy pocas, logran sobresalir por si solas. Clayface no es un villano muy conocido de Batman, por lo cual, el anuncio de su película en un inicio generaba ciertas incógnitas que, hasta no estrenarse la película, y que el nuevo universo de DC se afiance más, se irán contestando.

Clayface llega de la mente de Mike Flanagan, quién fue el que creo el guion y llevó su idea a DC Studios. El encargado de adaptar este guion fue James Watkins quien ya ha tenido experiencia en el ámbito del terror y suspenso, con No Hables con Extraños o Silencio en el Lago. Aquí, explora el body horror impulsado principalmente con referencias a lo que fueron las películas de The Thing y La Sustancia.
Matt Hagen (Tom Rhys Harries) es un actor que está en la cúspide de tu carrera: protagonista en varias películas, soltero codiciado y recién nominado al Oscar. Todo iba viento en popa para él, hasta que decidió meterse con la pareja de un importante mafioso de Gotham, por lo que las represalias fueron considerables. Un hombre frío como un gangster no se tocará el corazón en este tipo de cosas, por lo que Matt sufre un ataque que le provoca que su cara se desfigure por completo.

Con su rostro destrozado, su vida deshecha después de que gente importante para él le dieran la espalda y en bancarrota por haber confiado de más en su abogado y por haber perdido la audiencia de la demanda que interpuso contra el mafioso, Matt se ve desesperado por recuperar su vida de vuelta. Es por eso que contacta a la doctora Caitlin Bates (Naomi Ackie) y se somete a un proceso experimental de células reparadoras. Lo que Matt y Cat no sabían, es que este proceso llevaría a consecuencias todavía más devastadoras.
El hecho de que Clayface fuera una historia de terror con body horror fue un acierto increíble. A pesar de ser apenas la tercera película del nuevo universo que está construyendo DC en el cine, Peter Safran y James Gunn mencionaron que iban a estar experimentando diferentes generos y diferentes visiones que los directores tengan para sus películas, por lo que Watkins dio rienda suelta a seguir explorando y explotando esta parte que casi no se conoce en el cine de DC.

La historia, y todo el suceso que aparece alrededor de Hagen, no es más que un camino de venganza. Este inicio de villano no es el típico que fue derivado por las acciones del héroe. Aquí la tragedia sucede porque Matt así lo llevo, por lo que el villano no se nació, si no se creo. La desesperación que emana Tom Rhys Harries es digno de admirar, ya que nos hace sentirnos en su piel y ver que en su momento más vulnerable, las malas decisiones se le pasan de la mano y su caída no hace más que acentuarla.
Que gran trabajo de transformación en los cuerpos que Matt crea. El equipo de producción supo como utilizar el presupuesto modesto que DC autorizó, y vaya que lograron un magnánimo trabajo. Las transiciones entre los rostros que creaba Matt se notan imperceptibles, además de todo el trabajo de maquillaje y un soundtrack que no logra más que acentuar esas escenas de suspenso y horror corporal al ver como esa masa de carne se va formando. Increíble trabajado digno de admirarse.

La critica de la película da literalmente de como el mundo del entretenimiento te puede exprimir hasta el mas mínimo, pero cuando le dejas de servir, te tiran como trapo viejo a la basura. Con un body horror exquisito, la película una vez que toma vuelo, no hay quien la pre. Por mas películas de DC de esta índole, porque es claro que queríamos algo refrescante en el genero de superhéroes, y Clayface nos vino a dar eso.
Clayface ya se estrenó y se puede encontrar en toda la republica mexicana en las salas de Cinépolis.
