This Is Michael nos trajo la esencia de Michael Jackson en la Arena Guadalajara
Han pasado décadas desde que Michael Jackson revolucionó la industria musical, rompió récords de ventas y convirtió cada una de sus giras en acontecimientos globales. Sin embargo, el paso del tiempo parece no haber disminuido el impacto de una figura que continúa generando admiración en millones de personas alrededor del mundo. La noche del 19 de septiembre quedó demostrado una vez más en la Arena Guadalajara, donde cerca de diez mil asistentes se reunieron para presenciar This Is Michael, una producción internacional que busca mantener vivo el legado artístico del llamado Rey del Pop.
Más que un espectáculo de imitaciones, la propuesta encabezada por el brasileño Lenny Jay se presenta como una reconstrucción de la experiencia que durante años convirtió a Michael Jackson en uno de los artistas más importantes del planeta. Desde la puesta en escena hasta el diseño de iluminación, pasando por las coreografías y el vestuario, cada detalle está pensado para transportar al público a una época en la que el nombre de Jackson dominaba las listas de popularidad, los canales de televisión y los escenarios más importantes del mundo.
La respuesta del público en Guadalajara confirmó la vigencia de ese legado. Familias completas, seguidores de larga data y jóvenes que nunca tuvieron la oportunidad de ver al artista estadounidense en vivo compartieron una misma experiencia impulsada por canciones que continúan formando parte de la memoria colectiva de varias generaciones. La diversidad del público reflejó precisamente una de las características más importantes de la obra de Jackson: su capacidad para trascender edades, idiomas y fronteras.
Cuando Lenny Jay apareció sobre el escenario, la reacción fue inmediata. El parecido físico con Michael Jackson, sumado a una meticulosa recreación de sus movimientos, despertó el entusiasmo de los asistentes desde los primeros minutos. A diferencia de otros espectáculos tributo, la producción apuesta por reproducir la energía de los grandes conciertos del cantante estadounidense, apoyándose en una banda en vivo, una elaborada producción visual y un grupo de bailarines que recrean algunas de las coreografías más reconocidas de la cultura popular.
El recorrido musical permitió revisitar algunos de los capítulos más importantes de la carrera de Jackson. Temas como “Jam”, “They Don’t Care About Us”, “Smooth Criminal”, “Bad”, “Black Or White” y “Thriller” provocaron constantes ovaciones y convirtieron el recinto en una gigantesca pista de baile. Cada canción era recibida como un clásico instantáneo, recordando la magnitud del catálogo que el artista construyó a lo largo de su trayectoria.
Uno de los elementos que distinguió la presentación fue la presencia de músicos que compartieron escenario con Michael Jackson durante algunos de los momentos más importantes de su carrera. Jennifer Batten, una de las guitarristas más reconocidas dentro de la historia del pop y el rock, aportó un componente especial a la velada. Su participación representa un vínculo directo con las históricas giras Bad, Dangerous y HIStory, producciones que redefinieron los estándares de los espectáculos masivos a nivel mundial.
La presencia de Don Boyette generó una sensación similar entre los seguidores más conocedores. Como integrante de las giras internacionales de Jackson durante los años de mayor éxito del cantante, su participación añadió autenticidad a una producción que busca acercarse lo más posible a la experiencia original.
A medida que avanzaba la noche, el espectáculo encontró un equilibrio entre la energía de los grandes éxitos y los momentos más emotivos. Canciones como “Human Nature” e “I Just Can’t Stop Loving You” permitieron observar una faceta distinta de un repertorio que durante décadas logró combinar sensibilidad, innovación y ambición artística.
La producción también dedicó espacio a recordar los primeros años de Michael Jackson junto a The Jackson 5, etapa fundamental para comprender el desarrollo de una carrera que terminaría transformando la historia de la música popular. Ese recorrido por diferentes momentos de su trayectoria permitió construir una visión más amplia de un artista cuya influencia sigue siendo evidente en generaciones enteras de músicos, bailarines y productores.
La recta final estuvo marcada por la euforia colectiva. “Billie Jean” provocó una de las mayores respuestas de la noche, mientras miles de personas acompañaban cada verso y celebraban la aparición de algunos de los movimientos más emblemáticos asociados a Jackson. El cierre con “Beat It” terminó por convertir la presentación en una auténtica celebración de una figura cuya obra continúa generando el mismo entusiasmo que décadas atrás.
La Arena Guadalajara fue testigo de una noche en la que el protagonista estuvo ausente físicamente, pero presente en cada canción, cada coreografía y cada reacción del público. Porque si algo dejó claro This Is Michael, es que la música de Michael Jackson sigue encontrando nuevas generaciones dispuestas a cantar sus canciones y recordar por qué su nombre permanece como una de las referencias más importantes en la historia del entretenimiento mundial.
