Kinky y DLD iluminan el Auditorio Benito Juárez: una velada de ritmo, emoción y rock mexicano
El Foro Principal de las Fiestas de Octubre se convirtió en el epicentro de una noche que combinó energía desbordante, nostalgia y conexión con el público. Kinky y DLD ofrecieron un espectáculo doble que mostró la riqueza y diversidad del rock mexicano contemporáneo, llevando a los asistentes por un recorrido que osciló entre la euforia del baile y la introspección melódica.
Desde el primer acorde de “Paso del Gigante”, Kinky desató una ola de entusiasmo que contagió a toda la audiencia. Con su característico electro-rock y una puesta en escena cargada de luces, colores y energía, el quinteto transformó el auditorio en una auténtica pista de baile.
Los asistentes corearon y saltaron al ritmo de éxitos como “Quemarnos”, “Instintos Animales”, “Primer Amor”, “Cornman” y “Coqueta”, mientras que algunas sorpresas como “Fuentes de Ortiz” y “1x100to” reforzaron la versatilidad del grupo y su conexión con nuevas generaciones.
El cierre del set con “Más” y “A Dónde Van los Muertos” fue un estallido colectivo de energía y euforia, consolidando a Kinky como sinónimo de fiesta, libertad sonora y pura intensidad escénica.
Después de la explosión energética de Kinky, DLD condujo a los presentes hacia un terreno más introspectivo y emocional. Con guitarras densas, letras profundas y un sonido que equilibra fuerza y sensibilidad, la banda ofreció un concierto poderoso y cercano.
El público se entregó a un setlist que incluyó “Por Siempre”, “Química y Física”, “Arsénico”, “Vicio Caro”, “Dixie”, “Reencuentro”, “El Mapa de tus Ojos”, “Las Cruzadas”, “Viernes”, “El Accidente”, “Mi Vida”, “Todo Cuenta” y “Estaré”. Cada tema fue coreado con entusiasmo, generando una atmósfera donde la emoción y la música se entrelazaban en cada nota y cada luz del escenario.
La magia de la velada residió en el contraste entre ambos actos: Kinky despertó al cuerpo, DLD tocó el alma. Dos propuestas distintas, pero complementarias, que mostraron la amplitud y vitalidad de la escena rockera mexicana, capaz de combinar baile, melodía y sentimiento en un mismo espacio.
El concierto se convirtió en un viaje a través de recuerdos, emociones y momentos compartidos, uniendo generaciones que crecieron con estos himnos y los que los descubren hoy. Las Fiestas de Octubre 2025, con esta presentación de Kinky y DLD, ofrecieron un espacio donde la música se convirtió en vehículo de euforia, nostalgia y celebración de la cultura musical tapatía.


